Descripción
La crueldad del espectáculo, ya sea la de un circo pobre que va de pueblo en pueblo, la del noticiero, o la del show televisivo dominical, obliga a preguntarse si efectivamente hemos abandonado las fronteras de roma. con la voz poética en plenitud, Guillermo Meléndez aborda un tema inusual para la poesía desde su acostumbrado humor ácido y su elegante musicalidad, acogiendo tiernamente las miserias humanas y animales. pues estos versos rescatan a los espectadores y a los artistas extraviados en su jaula transhumante, y por ellos desfilan dentro y fuera del ruedo la Donnona Barbuta, el Pagliaccio, el Tigre y los Lióni. inclusive los Mattaccini, quienes «van por plazas y avenidas como unos Moctezumas/ desterrados del paraíso náhuatl/ y tañen su caña de orfandad milenaria/ aunque el taladro ahogue su melodiosos empeño.»
Guillermo Meléndez nació en Galeana, Nuevo León, en 1947. Es uno de los poetas más representativos del estado. Su escritura abreva tanto el paisaje regional, conformando situaciones y personajes de inhóspita belleza, como del mundo clásico y sus riesgosas metamorfosis que nos acerca en el plano cotidiano.
Es licenciado en derecho por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Ha colaborado en los suplementos Aquí vamos, del periódico El Porvenir; El Volantín, del Diario de Monterrey; y Ensayo, de El Norte; así como en las revistas culturales Armas y Letras, de la Universidad Autónoma de Nuevo León; Deslinde, de la Facultad de Filosofía y Letras de la misma universidad; El cuento; Periódico de Poesía de la Universidad Nacional Autónoma de México; Fronteras; Empireuma, de Orihuela, España; y Repertorio Americano, de Costa Rica.
De su obra destacan Perdido más no tan loco (1979), Jacinto enloquecido (1985), Diario del Sillayama (1993), Ciudad del naúfrago (2002) y Circo romano (2007).






