Descripción
Para todas las tripulaciones de barcos literarios y no literarios, para aquellos que
gozaron la abundancia de agua y comida en los cruceros o los que perdieron el rumbo y padecieron escorbuto y muerte en las carabelas, para todos esos barcos dedico este prólogo con el afán injustificado de presentarles uno nuevo: El San Sebastián. Si quieres conocerlo te invito a que leas este poemario en voz alta escrito como una aventura épica y navegues con la tripulación al ritmo de la canción Drunken Sailor que frecuentemente suena cuando el bípedo terrestre, autonombrado sapiens, emprende la exploración de la superficie de los siete mares.






